Presentación Programa ERAC

Introducción

El programa Enseñar a Respetar-Aprender a Comportarse es una herramienta pensada para aplicarla en el contexto escolar. El objetivo principal es enseñar a comportarse en ese contexto, en función de la edad y de los espacios del centro docente.

El comportamiento se plantea como un objetivo educativo, de la misma manera que se enseñan otras materias. El comportamiento se aprende, debemos enseñar cómo relacionarnos y cómo comportarnos en diferentes contextos y según el papel que nos corresponde en un momento determinado. En la escuela somos alumnos, fuera niños, menores, hijos, nietos hermanos, amigos, ciudadanos.

Los niños no nacen sabiendo cómo comportarse, van aprendiendo según la edad y según la enseñanza. La familia es la encargada de enseñar y educar según sus propias creencias y valores, dentro de un contexto más amplio que es el social, donde convergen culturas, dentro o fuera de su propio espacio territorial. Para unir diferentes culturas, creencias y valores están los Derechos Humanos.

El programa ERAC se rige por los derechos humanos, los derechos de la infancia y de la discapacidad.

El comportamiento se incluye dentro de los valores cívicos, y se puede y debe programar con objetivos educativos a alcanzar en cada etapa escolar.

El eje del programa es aprender a respetar y aprender a responsabilizarse.

El programa ERAC, Enseñar a Respetar-Aprender a Comportarse, se fundamenta en las teorías psicológicas y pedagógicas tal como se expone en la fundamentación, y en los resultados obtenidos en el estudio piloto sobre disciplina escolar, y en las diferentes aplicaciones que se han llevado a cabo en varios centros escolares, por parte del profesorado de algunas de las normas básicas que proponemos en el programa, así como de los diversos cursos impartidos en diferentes países y en diferentes centros escolares, en los que las sugerencias y propuestas de los docentes han servido para perfilar las normas básicas, que hemos elaborado con el objetivo de favorecer la disciplina escolar y la convivencia.

La idea nuclear es que las normas deben ser explícitas y deben enseñarse de la misma forma que se enseñan los conocimientos académicos, desde Infantil hasta la ESO, en una progresión de adquisición de mayor respeto y responsabilidad a medida que los alumnos avanzan. No es suficiente con divulgarlas, hay que enseñarlas como objetivo educativo.

Las normas escolares están pensadas para regular el comportamiento en la escuela, en ese contexto, pero no es suficiente con explicar las normas y que las vayan aceptando y cumpliendo especialmente en un contexto como es el escolar, es necesario programarlas para enseñarlas según los niveles educativos.

El objetivo prioritario y principal de la educación, tal como expone la Ley, es la preparación de ciudadanos, de personas adultas con una formación y educación de calidad, que además de poseer instrumentos y conocimientos académicos, tengan una actitud personal moral y cívica correcta para la convivencia social en general, para una convivencia social o de grupos sociales y culturales diferentes, de ahí que la propuesta del programa ERAC, no se ciña solamente a enseñar normas, que son indispensables para la convivencia, sino que las encuadre dentro de un marco más amplio que es el Respeto y la Responsabilidad, que son los dos conceptos nucleares que vertebran el programa, y se enseñen en función de la edad.