Normas Escolares • Programa ERAC

Consensuar normas escolares

Las normas las elabora el centro y no se consensuan ni  con familia ni con alumnos. Las normas se divulgan y se recuerda que son obligatorias. Si un centro exige llevar uniforme, es obligatorio y no se consensua. Las familias y los alumnos pueden proponer cambios en las normas, y el centro puede valorar esos cambios y se pueden llegar a acuerdos.

Las normas básicas de aula, tampoco se consensuan, simplemente se divulgan, explican y se ayuda a aprenderlas y cumplirlas.

Hay normas básicas de convivencia que son obligatorias. No vamos a consensuar si se puede pegar o no, no vamos a consensuar si se puede o no insultar al profesor o a los compañeros, no vamos a consensuar si entramos a las nueve o a las diez, si se puede o no ser puntual, etc.

En sociedad se aceptan las normas de tráfico, las de la biblioteca, los hospitales…, por supuesto que si no se está de acuerdo en algunas normas, existen medios para quejarse y proponer el cambio de norma.

Debemos enseñar que existen normas de convivencia básicas, ayudar a aprenderlas y cumplirlas, y enseñar que pueden reclamar cambios, por supuesto, por las vías que existan.

Las normas de convivencia deben fundamentarse en los derechos humanos y los derechos del menor, tal como indica la ley.

Estamos de acuerdo en enseñar a consensuar normas como aprendizaje desde la temprana infancia hasta la adolescencia, final de la escolarización, pero es necesario elegir qué normas son las que se van a consensuar y siempre partiendo de los derechos humanos.

Recomendamos que las normas de convivencia del centro se den a las familias antes de matricular a su hijo y que firmen que están conforme. Una vez matriculados pueden ejercer el derecho de proponer cambios en las normas escolares a través de los cauces del centro.