Las normas de aula las organizamos en función de la edad, desde Infantil a la ESO.
La mayoría de normas son las mismas, y en función de las capacidades en desarrollo de los alumnos se enseñan unos comportamientos u otros, y esos comportamientos y conductas se enseñan y se van exigiendo.
Por ejemplo, en infantil se enseña que pegar es una conducta que está mal y se da la alternativa a pegar, la conducta correcta. En Primaria y en la ESO, no es necesario enseñar que pegar está mal, ya deben saberlo, se recuerda y se corrige o se sanciona directamente.
En cada etapa se priorizan las normas que deben aprender, y las consecuencias y sanciones por etapas y edad, se corrigen con ejercicios según la edad de los alumnos, se sancionan, o se derivan a tratamiento psicológico.
