Normas Escolares • Programa ERAC

Conducta molestas que no desaparecen

Conductas evolutivas molestas y agresivas que no desaparecen con la edad, son conductas o comportamientos con base biológica, no se aprenden aparecen durante el desarrollo, algunas desde bebés y otras van apareciendo en función de la maduración biológica. Son conductas que sirven de defensa y programadas biológicamente, pero son conductas que deben educarse para favorecer la convivencia pacífica.

Enumeramos las conductas molestas o agresivas que no desaparecen, van apareciendo a medida que avanza el desarrollo, nos van a servir para programar la disciplina escolar, las consecuencias y las sanciones. Por ejemplo, cuando el desarrollo motor les permite independizar el brazo del tronco, aparece la conducta de golpear y pegar, podemos ver a un niño en el parque de año y medio o dos, acercándose a otro niño, y empezar a darle golpes en la cabeza. Claro la conducta es incorrecta, en función de la situación podemos interpretar: que quiere relacionarse y le llama la atención, en lugar de decir: hola, o puede ser que le golpee porque le ha quitado un juguete, o porque va golpeando a todo y en su camino se ha encontrado la cabeza de ese otro niño…, en cualquier caso está mal.

Le llamamos conducta agresiva evolutiva porque en estas edades no hay intención de agredir como tal, sino que utiliza sus recursos evolutivos para interactuar con el ambiente. Es una conducta incorrecta que hay que educar, pero tolerable por la edad.

La misma conducta a los 3 años, ya no es tolerable, y cada vez será menos tolerable, y entre los 5-7 años es una conducta agresiva no evolutiva, sabe que es molesto lo que hace y que puede hacer daño. A partir de los 7 años es más agresiva y más a partir de los 13 años, y así sucesivamente.

Esto significa, que la intervención educativa en la conducta de pegar, será diferente según la edad y situación, y esas fases evolutivas de desarrollo de la conducta pegar, nos va a servir para programar las normas, las consecuencias y las sanciones durante la escolarización, desde Infantil a la ESO.

Veamos otro ejemplo, las rabietas infantiles aparecen alrededor de los 8 meses, y cogen intensidad plena alrededor de los 2 años, a partir de los 3 años son menos frecuentes y menos intensas, ya que tienen otros recursos evolutivos para expresar su malestar, molestia o frustración, a los 4 son poco frecuentes y a partir de los 7 años se expresan con pequeñas explosiones como dar portazos, patadas a la pared…, y a partir de los 9 años, vuelven a tomar fuerza , pero ya las llamamos explosiones de rabia o ira, a los 12-14 pueden ser explosiones fuertes, aunque no deben ser muy frecuente. Estas explosiones de ira no desaparecen, y en los adultos si son muy frecuentes e intensas, entonces se las llama trastorno explosivo intermitente.

Las conductas que presentamos a continuación son molestas y agresivas evolutivas, y no desaparecen, la intervención educativa tendrá como objetivo favorecer, a cada edad, el control emocional para adecuar estas conductas evolutivas al entorno escolar, y aprender a reaccionar de forma socialmente correcta, enseñando a expresar la frustración y malestar con respeto.

A continuación enumeramos algunas de las conductas molestas que no desaparecen, enumeramos las más típicas.

– llorar

– gritar

– pegar

– golpear

– tirar cosas

– empeñarse en hacer las cosas a su manera

– rabietas

– negarse a hacer

– quejas

– pelear

– quitar cosas

– esperar turno-interrumpir

– engañar

– mentir

– palabrotas

– enfados explosivos

– gestos, muecas desagradables

– críticas destructivas, suelen aparecer alrededor de los 10 años

-discutir, contradecir

– impertinencias, a partir de los 12 años

 

Morder, arañar, y otras conductas que no nombramos deben desparecer, si aparecen se relacionan con algún tipo de trastorno o patología.