La Ley actual, LOMLOE, Capítulo IV. Reconocimiento, apoyo y valoración del profesorado
En el artículo 104. Reconocimiento y apoyo al profesorado señala que las “Administraciones educativas velarán por que el profesorado reciba el trato, la consideración y el respeto acordes con la importancia social de su tarea.”
Y “Las Administraciones educativas prestarán una atención prioritaria a la mejora de las condiciones en que el profesorado realiza su trabajo y al estímulo de una creciente consideración y reconocimiento social de la función docente.”
Atendiendo a la Ley actual, proponemos el concepto de respeto mutuo jerarquizado que favorece la aceptación de roles diferentes en los centros, tanto por parte de la familia como del alumnado.
El programa Enseñar a Respetar-Aprender a Comportarse, se fundamenta en diversos enfoques, entre ellos en el modelo ecológico de Bronfenbrener (1979) que señala que: los contextos y escenarios donde se relacionan las personas, producen conductas y comportamientos específicos para ese contexto. Actuamos de forma diferente según los contextos.
Desde este enfoque hemos organizado los roles en el aula, basándonos en el concepto de respeto mutuo jerarquizado, la atribución de roles según el contexto.
Y eso es lo que pueden aprender los alumnos y las familias, actuar de forma diferente según el contexto, en este caso contexto escolar. Se trata de regular el comportamiento dentro del aula y del centro, por contextos y situaciones. El instrumento para conseguir regular el comportamiento en el aula, y en cualquier contexto determinado, son las normas. En este caso las normas de aula, normas de convivencia en el aula.
Una de las normas principales del programa es enseñar a respetar.
Es importante enseñar a respetar al profesor, el alumno y familia tienen el deber de respetar al docente y entender la responsabilidad que supone ser profesor.
El respeto al profesor es un deber que se debe enseñar al alumno desde las primeras etapas, en cada etapa se enseña de forma diferente, y la familia debe colaborar en esta enseñanza.
Consideramos el aula como un microsistema dentro del centro escolar, interconectado con los demás microsistemas escolares, pero con independencia propia dentro de su espacio.
Para organizar el clima del aula establecemos una jerarquía de orden, tal como establece la ley.
El profesor se ubica en el nivel superior de esta estructura u orden jerárquico, después el grupo, el alumno, la asociación de familias y la familia particular.
Siendo todos los miembros importantes. Consideramos la familia como agente externo del aula pero implicada en el funcionamiento del clima del aula, desde la cooperación y colaboración con el tutor.
Las relaciones entre profesor-alumnos-familias, debe ser de respeto mutuo jerarquizado. Y el respeto dentro del aula está jerarquizado en función de los roles establecidos:
– El profesor es la persona que ejerce la enseñanza y adquiere el rol de profesor, es el máximo responsable del aula y su rol es la autoridad, que no significa autoritarismo. Entre sus responsabilidades está la de explicar los conocimientos y la de mantener el orden.
– Los alumnos, los menores en edad escolar, adquieren el rol de alumnos, de aprendiz de conocimientos y de aprendiz de formas de relacionarse o socializar.
– La familia, las personas encargadas de la crianza y educación adquieren el rol de familias, y son las encargadas de colaborar con el centro escolar.
La disciplina escolar y la disciplina de aula, pueden ser diferentes a la disciplina que utiliza la familia. Por lo tanto el profesor respetará la disciplina que utiliza la familia en su educación, y la familia respetará la disciplina que utiliza el centro escolar y el profesor en el aula. En ambos casos, debe ser una disciplina que respeta los derechos del menor.
La disciplina escolar y de aula es una herramienta para ayudar a enseñar a respetar a la autoridad, en este caso al profesor.
Proponemos la disciplina como objetivo educativo, programamos los comportamientos que deben enseñarse y debe adquirir el alumno en las distintas etapas y contextos, dentro del centro, y fuera cuando sean actividades o tareas escolares. Programamos los comportamientos y conductas teniendo en cuenta las características evolutivas de la edad y de los propios alumnos, para atender así a la diversidad, sin perder el objetivo principal que es enseñar a comportarse en el centro escolar.
Definimos la disciplina escolar como un conjunto de normas y métodos para organizar el orden dentro del aula. Normas que transmiten valores justos y para todos, basadas en los derechos humanos y en los derechos de la infancia. Y elaboramos las normas atendiendo al desarrollo general y particularmente al desarrollo moral.
Las normas deben promocionar los roles, las jerarquías y los comportamientos deseados para la convivencia en el aula. Porque la disciplina en el aula, no es un problema solo del profesor del aula o tutor, o de un alumno o alumnos, es una tarea entre varios: profesor- centro-familia-alumnos, y el encargado directo y máximo responsable en el aula es el profesor.
El profesor es el encargado y responsable de mantener un buen clima en el aula, mediante el control y la gestión del aula. La gestión del aula hace referencia a aspectos generales de organización y administración. El control del aula hace referencia al comportamiento dentro del aula.
El control del aula, el control del comportamiento, implica la necesidad de enseñar determinadas conductas, específicamente enseñar qué conductas son las que promueven una convivencia tranquila y pacífica en ese contexto que es el aula, y las que pueden prevenir conflictos, agresiones y violencia.
Para evitar al máximo malos entendidos, problemas o conflictos, es indispensable que se explique, se haga explícito el programa de disciplina del centro y del aula, así como el organigrama de respeto mutuo y jerarquizado, tanto a los alumnos como a las familias, por supuesto la explicación se adapta a la edad de los menores y sus características. Se trata de que familia y alumnos, tomen conciencia de la relación que se establece dentro del aula, con el fin de promocionar y potenciar la relación de roles y jerarquía dentro del aula. Y explicar que las normas construyen conductas que favorecen el desarrollo social y la socialización, y el buen clima en el aula.
Recordemos que la socialización es una práctica educativa compartida entre sociedad, escuela, familia. Y cada uno de estos sistemas tiene responsabilidades definidas y diferentes, por supuesto la familia es el agente socializador primario y más importante en el desarrollo de los menores, y es el agente responsable de lo que hace el menor, por eso es necesaria su participación en el contexto escolar, y necesario que conozca de forma explícita las normas de centro y las de aula, que dé su consentimiento explícito de aceptación de esas normas y reglamento interno.
Explicar las normas basadas en el respeto mutuo y jerarquizado en ese contexto escolar se ha comprobado que favorece las relaciones emocionales entre los miembros de un contexto, ya que no se vive con la sensación de imposición, sino como el orden que establece como relacionarse en esos contextos y en las situaciones que se dan.
Explicar las normas a alumnos y familias, es muy importante pero además es necesario elaborar un documento que deben firmar las familias conforme aceptan y respetarán las normas de centro y de aula.
En el apartado de normas del programa ERAC, hemos elaborado un documento base de normas para que firmen las familias y los alumnos.
Profesor y disciplina, el primer paso y muy necesario, es explicar a alumnos y familia el concepto de disciplina en el aula, las normas de aula como el instrumento para conseguir mantener la disciplina y el eje o fundamento principal que las sostiene: el respeto mutuo jerarquizado.
