Autoayuda o Biblioterapia

5. Creencias, distorsiones cognitivas y conductas

Gran parte de la terapia cognitiva se fundamenta en las creencias, valores personales y distorsiones cognitivas que generan pensamientos negativos, relacionados con hechos y situaciones que al interpretarse de esa manera generan descontrol,  malestar, depresión u otros trastornos emocionales.

Las distorsiones cognitivas son pensamientos automáticos que interpretan la realidad de forma sesgada, irracional y en ocasiones de forma totalmente absurda, sin hechos que sustenten la interpretación personal.

Las distorsiones cognitivas pueden ser frecuentes, ya que es una forma de pensar y ver la realidad, sino producen estados emocionales negativos y conductas negativas que impidan relacionarse con los demás o sentirse mal, con ansiedad, depresión u otros problemas, no es necesario cambiarlas. En el momento que las distorsiones cognitivas, la forma de interpretar la realidad, produce malestar psíquico y altera las relaciones interpersonales es cuando es conveniente identificarlas y cambiar esos pensamientos catastróficos, negativos, por otros más realistas.

Las creencias y valores personales generan distorsiones negativas que crean problemas, preocupaciones excesivas y conductas contraproducentes, es entonces cuando debemos dedicar un tiempo a identificar las distorsiones y a reemplazarlas por otros pensamientos más lógicos y objetivos con los hechos que interpretamos de manera catastrófica.

La identificación de las distorsiones cognitivas, pensamientos negativos, es el primer paso para sentirse mejor y después hay que trabajar para cambiar esos pensamientos y mejorar el estado de ánimo.